Edad Media en Francia
Francia debe su nombre al pueblo germánico de los francos, quienes durante el periodo de decadencia del Imperio Romano de Occidente en el siglo V, invadieron, y lograron establecerse en la parte principal de la Galia. En el año 451 Atila, el líder de los hunos invadió la Galia con ayuda de los pueblos francos y visigodos.
Esta noción de Francia va apareciendo progresivamente a lo largo de los siglos, de manera que algunos expertos convienen en señalar que no se puede hablar de Francia más que a partir del Tratado de Verdún (843), que sería también el origen de Alemania.
La tradición de las escuelas primarias en Francia, remontan el origen del país a la unificación de los francos, de modo que la Francia de hoy es heredera del reino franco de Clodoveo, y existe sin discontinuidad desde el año 486 hasta nuestros días, donde francos, burgundios (borgoñones), vikingos (normandos), y también britanos (bretones), se fundieron con los galos en el crisol que hoy se llama Francia.
Sobre los territorios que componían la Francia de la Edad Media reinaron las siguientes dinastías:
- Los Merovingios, descendientes de Meroveo y Clodoveo.
- Los Carolingios, descendientes de Carlos Martel.
- Los Capetos, luego los Valois, descendientes de Hugo Capeto.
Los merovingios gobernaron la actual Francia y parte de Alemania entre los siglos V y VIII. El primer rey fue Clodoveo I quien conquistó gran parte del territorio Galo entre 486 y 507; y se convirtió al cristianismo ortodoxo (por oposición a la herejía arriana), siendo bautizado en Reims hacia el 496 obteniendo el apoyo de las élites galo-romanas y estableciendo un importante lazo histórico entre la corona francesa y la Iglesia Católica.
En época de la dinastía Merovingia, desapareció la noción de Estado (el «bien público» heredado de la Roma antigua), una institución desconocida entre los pueblos germanos e impera la confusión entre los bienes del tesoro del estado y los bienes privados del soberano. Esto provocó que a la muerte de un rey, el reino era dividido entre cada uno de sus hijos. No será hasta mucho más tarde cuando se recupere el Derecho Romano y aumente el poder del monarca para que renazca la noción de Estado y la monarquía sea hereditaria.
Aunque se instauró una división política entre el oeste (Neustria) y el este (Austrasia), el nombre de la Galia siguió usándose entre los cristianos hasta la dinastía siguiente de los Carolingios. Al final de la época merovingia, los reyes habían perdido la mayoría de su poder, mientras que los «mayordomos de palacio», aristócratas francos, dirigían los asuntos del reino.
Una vez finalizada la dinastía Merovingia, le sucedería la Dinastía Carolingia, cuando Carlos Martel, vencedor frente a los árabes, se erigió en dueño del reino de los merovingios; su sucesor Pipino el Breve, obtuvo el consentimiento del Papa para destituir a los merovingios y erigirse en el primer rey de la dinastía en 751, y conquistó tierras lombardas creando con ellos los Estados de la Iglesia, también conocidos como los Estados Pontificios o “Patrimonio de San Pedro”, pues se los donó al Papa y se declara al mismo tiempo garante de los mismos. Durante la Edad Media, la primera unión política duradera (las anteriores fueron más bien efímeras) se realizó con Carlomagno, quien además conquistó otras tierras formando un Imperio, que luego sus nietos dividieron. En el periodo carolingio se produjo un notable desarrollo de las artes y la letras, que se conoce como el “Renacimiento Carolingio”.
La Dinastía de los Capetos (o Capeta) llegó a gobernar Francia, que se fue subdividiendo sucesivamente cada vez más, característica que se ha denominado “Feudalismo clásico”. En todo este periodo el rey hubo de enfrentarse continuamente a los demás nobles de su reino, en teoría sus vasallos, pero que a veces adquirían demasiado poder como para desafiar abiertamente la autoridad real. En este periodo se produjeron las Cruzadas y la Guerra de los Cien Años. Francia inventó el arte gótico, y hubo tiempo en el que con toda Europa fue víctima de la peste bubónica, epidemia que fue llamada la “Peste negra”. También participó del Humanismo que sería precursor del Renacimiento.
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Fecha: 22 Septiembre 2008 at 16:42
[...] el final de la Edad Media, Francia experimenta su consolidación como nación. Las Guerras religiosas dominan la vida del [...]








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