Después de la Torre Eiffel, el arco del triunfo es la postal más importante de la elegante ciudad de París y de toda Francia. Es uno de los monumentos más famosos y visitados del mundo. Se ubica en la plaza Charles de Gaulle, en el extremo oeste de la también célebre Avenida Champs-Élysées.
El Arco del Triunfo fue mandado a construir por Napoleón Bonaparte tras su victoria en la Batalla de Austerlitz en 1805. Previamente, había prometido a sus soldados lo siguiente: “Volveréis a casa bajo arcos triunfales”. En pos de cumplir con su promesa, se comenzó con la construcción de la obra, diseñada por Jean Chalgrin.
Inspirado en la arquitectura romana, el Arco llega a los 49 metros de alto y 45 de ancho. Cada uno de sus cuatro pilares lleva consigo una pintoresca estatua. Estas son: Le Triomphe (El Triunfo), La Résistance (La Resistencia), La Paix (La Paz), y La Marseillaise (La Marsellesa).
Las caras internas y externas del monumento cuentan con innumerable cntidad de grabados. En las paredes externas se leen los nombres de grandes revolucionarios y las victorias militares logradas por Napoleón; mientras que el sector interno muestra los nombres de los 558 Generales del Imperio Francés.
En un principio, Napoleón había ordenado la construcción de un elefante de más de 50 metros de alto que echase agua por su trompa. Sin embargo, en algún momento cambió de opinión y se decidió por esta obra, un tanto menos llamativa y revolucionaria.
Además, desde el interior del Arco se puede observar un museo que explica su construcción e historia. Del mismo modo, se puede subir al techo del mismo y contemplar una panorámica vista de uno de los puntos de mayor importancia del mundo.


